Cremosa pasta picante elaborada únicamente con guindillas calabresas frescas, aceite de oliva virgen extra y una pizca de sal marina.
Los chiles se trituran en crudo para preservar su color rojo brillante y sus aceites esenciales, luego se confitan suavemente, logrando textura untuosa y picor equilibrado.
Añade una cucharadita a bruschette, pizzas, mayonesas, vinagretas o a la pasta aglio e olio para un golpe inmediato de carácter.
Tarro de 100 g, vegano, sin gluten ni conservantes; imprescindible en despensas gourmet que buscan potencia mediterránea lista para usar.