Elaborada en la campiña del Lacio a partir de corazones de alcachofa Romanesco recolectados al alba, la Crema de alcachofas 135 g se tritura lentamente con aceite de oliva virgen extra, un toque de jugo de limón y sal marina.
La emulsión resultante es sedosa, de color verde pálido, con aromas vegetales frescos y notas ligeras de frutos secos.
Untada sobre bruschette calientes, como base para pizzas blancas o mezclada con pasta corta y un chorrito de agua de cocción, aporta un sabor suave y cremoso sin aditivos ni conservantes.
Tarro de vidrio pasteurizado de 135 g, listo para abrir y disfrutar.