Recolectadas manualmente en Pantelleria, las alcaparras en sal marina se seleccionan en botón para preservar su intenso aroma y textura firme.
Tras un día de marchitado, se cubren con sal marina sin refinar, curándose lentamente y concentrando notas florales, herbáceas y un umami delicado.
Enjuágalas brevemente, escúrrelas y añade explosiones de sabor a pasta alla puttanesca, tartares, vinagretas, focaccias o mantequillas compuestas.
El tarro de 90 g rinde muchísimo, ya que bastan pocas gemas para transformar platos; producto vegano, sin gluten, sin aditivos ni conservantes, garantizando auténtica pureza sensorial excepcional.