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Volver a la TiendaSan Marzano DOP · Passata italiana · Tomate pelado · Pizza y pasta
Comprar tomate San Marzano y passata italiana en AGÁPICO es elegir la textura y el formato adecuados para pizza, pasta al pomodoro, ragú, lasaña y salsas caseras.
✔ Tomate San Marzano DOP, passata y tomate pelado
✔ Formatos en lata y frasco para tener en despensa
✔ Bases para triturar, cocinar y condimentar al gusto
✔ Envío 24/48h
Completa tu cocina italiana con:
Comprar tomate San Marzano online te permite tener en la despensa una base italiana versátil para preparar pizza, pasta al pomodoro, ragú, lasaña, parmigiana y salsas caseras. En esta selección encontrarás tomate San Marzano DOP, passata italiana, tomate entero pelado y especialidades de tomate en diferentes formatos.
La mejor elección depende de la textura que quieras conseguir, del tiempo de cocción y del protagonismo que tendrá el tomate en la receta. Una passata no ofrece el mismo resultado que un tomate entero pelado, y un tomate seco en aceite cumple una función distinta a una base para salsa.
El tomate San Marzano es una elección adecuada cuando quieres que el tomate sea el centro de la receta. Puedes aplastarlo a mano para obtener una salsa rústica, triturarlo para conseguir una base más uniforme o cocinarlo lentamente hasta alcanzar la concentración deseada.
La passata italiana tiene una textura fina y homogénea. Resulta práctica para preparar una salsa rápida, cubrir una pizza de manera uniforme o elaborar una lasaña sin encontrar trozos grandes de tomate. También permite controlar personalmente el aceite, la sal, las hierbas y el tiempo de cocción.
El tomate entero pelado conserva más estructura y admite una cocción prolongada. Puedes dejar pequeños trozos en un ragú o deshacerlo poco a poco durante la preparación. Es una buena alternativa cuando buscas una salsa con textura menos uniforme.
Los tomates secos y semisecos en aceite no sustituyen a una passata. Están pensados para añadir intensidad y textura a focaccias, bruschettas, ensaladas, bocadillos, tablas de queso y aperitivos italianos.
Para pizza: utiliza tomate San Marzano o tomate entero pelado si quieres una base con textura y protagonismo de tomate. Aplástalo o tritúralo, ajusta la sal y aplica una capa moderada para no humedecer demasiado la masa. La passata es preferible cuando buscas una cobertura más fina, uniforme y fácil de extender.
Para pasta al pomodoro: el San Marzano funciona especialmente bien en preparaciones sencillas con pocos ingredientes. La passata permite hacer una salsa lisa y rápida, mientras que el tomate pelado ofrece un acabado más rústico.
Para ragú: elige tomate pelado o combina tomate entero con passata. El tomate pelado aporta textura y la passata ayuda a integrar el conjunto durante una cocción más larga.
Para lasaña y parmigiana: conviene utilizar una salsa con cuerpo, pero sin exceso de agua. Cocina la passata o el tomate pelado hasta obtener la consistencia adecuada antes de montar las capas.
Para aperitivos: los tomates secos o semisecos combinan bien con focaccia, burrata, mozzarella, quesos curados, aceitunas, embutidos italianos y panes crujientes.
Para una pasta al pomodoro sencilla, combina el tomate con una buena pasta italiana, aceite de oliva virgen extra, albahaca y un queso rallado al servir. Parmigiano y Pecorino aportan intensidad, mientras que mozzarella y burrata ofrecen un resultado más suave y cremoso.
En pizza, el tomate San Marzano puede acompañarse de mozzarella, anchoas, alcaparras, aceitunas, guindilla o embutidos italianos. Para un acabado más limpio, añade un hilo de aceite de oliva virgen extra después del horneado.
Los tomates secos o semisecos combinan con quesos italianos, focaccia, grissini, aceitunas y embutidos. También pueden picarse y añadirse a una ensalada de pasta, una crema para untar o un relleno.
En cuanto al vino, las recetas dominadas por tomate suelen agradecer vinos con frescura y taninos moderados. Una pasta al pomodoro o una pizza sencilla puede acompañarse con un tinto italiano fresco; una ensalada con burrata y tomate admite blancos o rosados; y un ragú más concentrado permite elegir un tinto con mayor estructura. Puedes consultar la selección de vinos italianos según la receta y la ocasión.
Como referencia, una lata o frasco de unos 300 gramos puede servir para preparar una salsa ligera para dos o tres raciones de pasta o para cubrir dos pizzas domésticas, dependiendo del tamaño y de la cantidad utilizada.
Los formatos de aproximadamente 500 o 600 gramos son más adecuados para cuatro o más raciones, una lasaña, un ragú, varias pizzas o una sesión de cocina por lotes. Si preparas distintas recetas durante la semana, puede resultar práctico combinar un formato grande de passata con una lata de San Marzano.
Revisa siempre el peso neto del producto, ya que el rendimiento puede variar entre una passata, un tomate entero pelado y una conserva con líquido de cobertura.
Antes de abrir el producto, sigue las indicaciones de almacenamiento del fabricante. Una vez abierto, conserva el tomate en frío dentro de un recipiente limpio y cerrado. Si procede de una lata, traslada la cantidad sobrante a otro recipiente.
Utiliza utensilios limpios y consume el producto dentro del plazo indicado en el envase. Si necesitas conservarlo durante más tiempo, puedes dividirlo en pequeñas porciones y congelarlo cuando las instrucciones del producto lo permitan.
Cuando prefieras una elaboración ya condimentada y lista para calentar, elige una de las salsas italianas para pasta. Esta categoría está orientada principalmente a bases de tomate que puedes cocinar y ajustar a tu gusto.
Puedes comprar tomate San Marzano DOP, passata italiana y tomate entero pelado en AGÁPICO. La categoría reúne diferentes formatos para pizza, pasta, ragú, lasaña y salsas caseras, con envío 24/48h.
El San Marzano es adecuado cuando el tomate debe tener protagonismo. La passata ofrece una textura fina y uniforme. El tomate entero pelado conserva más estructura y permite preparar salsas rústicas, ragús y cocciones largas.
Elige tomate San Marzano o tomate pelado si quieres una base con más textura. Utiliza passata cuando prefieras una salsa fina y fácil de extender. En ambos casos, aplica una cantidad moderada para evitar que la masa quede demasiado húmeda.
Un formato de unos 300 gramos resulta práctico para dos o tres raciones o varias pizzas. Para lasaña, ragú o más comensales, elige aproximadamente 500 o 600 gramos. Después de abrirlo, guarda el sobrante en frío, en un recipiente limpio y cerrado, y respeta el plazo indicado por el fabricante.
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