Cosechados a mano en Sicilia, los frutos del alcaparro se sumergen en vinagre de vino con sal marina.
Su textura carnosa y crujiente libera notas herbáceas, cítricas y un umami delicado que realza platos fríos y calientes.
Añádelos enteros a martinis, ensaladas de tomate, focaccias, guisos de pescado o sírvelos como snack mediterráneo.
Enjuaga ligeramente para modular la acidez; bastan pocos frutos para transformar salsas tártaras y mayonesas caseras.
Tarro de 200 g netos (100 g escurridos), producto vegano, sin gluten ni conservantes, esencia auténtica siciliana pura en tu despensa gourmet.