La flor de sal es una sal gourmet de alta gama que se forma de manera natural en la superficie de las salinas, cuando el agua marina se evapora lentamente bajo condiciones climáticas muy específicas.
Se recolecta de forma manual, con extrema delicadeza, para preservar sus finos cristales en forma de escamas ligeras, crujientes y frágiles, con un perfil salino suave, limpio y elegante.
En AGÁPICO seleccionamos flor de sal de origen controlado y calidad constante, valorada por chefs y amantes de la gastronomía por su capacidad para realzar el sabor natural de los alimentos sin dominar el conjunto del plato.
Cuándo usar flor de sal
Al finalizar el emplatado (sal de acabado)
En carnes y pescados a la parrilla o plancha
En verduras asadas o al vapor
En chocolate, caramelo y postres gourmet
En platos donde se busca contraste crujiente y precisión salina
La flor de sal es considerada la expresión más pura y delicada de la sal marina. Su textura ligera y crujiente se funde suavemente en boca, aportando una salinidad equilibrada que potencia los sabores sin enmascararlos.
Gracias a su recolección artesanal y a su mínima manipulación, conserva intactas sus cualidades minerales y sensoriales. Es la sal preferida para el acabado final de platos de alto nivel y para presentaciones donde cada detalle cuenta.
En AGÁPICO la incorporamos como imprescindible dentro de nuestra despensa gourmet, por su elegancia culinaria, su versatilidad y su capacidad para transformar un plato sencillo en una experiencia gastronómica superior.